martes, 19 de septiembre de 2017

Nuestra casa: a su alcance y sin peligros

La semana pasada me permití no publicar en el blog. Estuvimos unos días de vacaciones, y la falta de wifi y las ganas de hacer más bien poco (o nada) superaron a las "responsabilidades".

Pero ya estamos de vuelta, con esa sensación de un nuevo curso que empieza, con cambios a la vista y muchas ganas de disfrutar.

Hace tiempo que me hubiera gustado mostrar la organización de espacios en nuestra casa, y su evolución paralela al crecimiento de Pajarin. Sin embargo, por unas cosas u otras no he llegado a hacerlo hasta ahora.

Existe multitud de información en internet sobre cómo generar espacios propios para los niños, habitaciones Montessori, etc, etc. Información que he mirado y remirado, para finalmente organizarnos a nuestro estilo, inspirándome como tantas otras veces en "mi alma gemela".

Pajarin no tiene un espacio propio como tal. Sí tiene una habitación en la que está su armario y algunos juguetes, pero no duerme allí, ya que es a su vez la habitación de invitados.  

Existe una tendencia a crear habitaciones de juego (play room) y habitaciones inspiradas en la pedagogía Montessori, que visualmente llaman mucho la atención, pero que desde mi punto de vista tienen poco sentido si reducimos la autonomía de nuestro hijo a un único espacio en toda la casa.

Si pensamos en nuestro día a día, donde menos tiempo pasamos es en nuestra habitación. Solemos movernos entre cocina y salón la mayor parte de horas, y creo que precisamente facilitar a nuestros hijos su propio espacio en cada una de las estancias y la posibilidad de ser autónomo con herramientas y elementos a su altura, es lo que marca la diferencia.

Sin enrrollarme más, os muestro como hemos organizado nuestra casa.

-Entrada:
Al llegar a casa nos quitamos los zapatos y también disponemos de ellos en este espacio para ponérnoslos antes de salir a la calle.
En una caja de madera Pajarin tiene sus zapatos que puede elegir antes de irnos y dejar ahí cuando volvemos.
En invierno también colocamos un cesto en el suelo con sus gorros y bufandas.
Los percheros a su altura permiten que coja y cuelgue su abrigo y chaquetas.



-Cocina:
La torre de aprendizaje es un recurso genial tanto cuando quiere asomarse por la ventana a mirar la calle, como cuando quiere ayudarnos a preparar la comida (las pizzas normalmente).
La trona es evolutiva y se va modificando según el niño crece. Su estructura permite además que se suba y baje solo (es ésta).
También tenemos colgadores con los baberos a su altura e imanes de fotos y de gigantes de la comparsa de Pamplona en la parte baja de la nevera con los que suele entretenerse mientras estamos en la cocina.
Ningún mueble está cerrado. Sabe abrir las puertas y cajones, lo que le permite tirar cosas a la basura cuando quiere, coger sus platos, tortitas y demás cosas a su alcance. En este caso es importante evitar colocar en los muebles bajos cosas frágiles o productos de limpieza.



-Baño:
El baño de la entrada es el que más usamos durante el día.
Hasta hace poco Pajarin tenía su propio lavabo Montessori (casero) para lavarse manos y boca después de comer. Actualmente lo hemos guardado y hemos colocado una mini escalera para que se suba al lavabo.
También hemos colocado hace unos días un orinal junto al wc, dónde de vez en cuando quiere hacer pis.




-Salón:
El salón es el espacio de la casa donde más tiempo pasamos. 
Pajarin tiene un rincón de lectura con estanterías a su altura y una alfombra con cojines en el suelo (aunque prefiere sentarse en el sofá, como nosotros), una mesa para pintar y jugar con plastilina (de momento no la usa para nada más), y un mueble con sus juguetes que voy rotando cada cierto tiempo, al igual que los libros.
Nuestra decoración es minimalista, lo que facilita la limpieza y evita "accidentes". En la parte baja de los muebles tenemos cosas nuestras que Pajarin puede coger sin peligro. De hecho le encanta sacar todo...





-Pasillo:
En el pasillo tenemos colocadas un par de estanterías con libros y una alfombra. Esta zona realmente no la usa. Tan sólo coge los libros para llevarlos al salón.



 -Habitación de trabajo/deoprte/psicomotricidad:
Esta habitación aúna distintos espacios en uno. Es dónde yo tengo mi espacio de trabajo, Papá Oso su máquina de ejercicio y Pajarin su "sala de psicomotricidad".
Gran parte del suelo está cubierto con losas de suelo protector, lo que protege la tarima y a su vez amortigua las posibles caídas.
Pajarin cuenta con una escalera (realmente es un mueble de Ikea), un túnel de tela y dos pelotas grandes de pilates. En Navidad colocaremos también la tabla curva, y supongo que con el tiempo iremos añadiendo elementos.
Actualmente no le sacamos todo el partido que nos gustaría y Pajarin pasa poco tiempo aquí, algo que esperamos que en un futuro vaya cambiando y despierte su interés.



-Habitación de Pajarin/invitados:
En esta habitación Pajarin cuenta con una estantería con juguetes (que también rotamos cada cierto tiempo), una mesa que en en unos meses transformaremos en mesa de luz, una estantería con libros y un mini armario dónde voy colocando algo de ropa para que la elija (de momento pasa bastante del tema).






-Habitación principal:
En esta habitación dormimos todos colechando. De momento seguimos aprovechando la cuna, aunque en unos meses la cambiaremos por una camita.
El escalón junto a la cama le permite subir y bajar cuando quiere (nuestra cama es bastante alta).





La clave para nosotros a la hora de organizar los espacios es: a su alcance y sin peligros.
El tener los espacios de la casa adaptados y que pueda alcanzar por sí mismo aquello que le interese, nos genera tranquilidad y libertad de movimientos, tanto para él como para nosotros, sin necesidad de estar constantemente a su lado para evitar que toque determinadas cosas, que pueda hacerse daño o que nos pida algo a lo que no llega.

Además me parece interesante evitar sobrecargar las zonas de elementos, ya sean juguetes, libros, adornos, etc. Nosotros optamos por rotar, y aquello por lo que va perdiendo interés lo guardamos en el armario y sacamos algo nuevo o cosas que lleva tiempo sin ver. Esto genera mayor interés y además nos permite dosificar las avalanchas de regalos de cumpleaños y Navidad. 

Espero que esta información te haya resultado útil. Puedes preguntarme cualquier duda o comentarme aquello que consideres ;)



martes, 5 de septiembre de 2017

Cómo sobrevivir de excedencia: presupuesto mensual

Como supongo que ya sabes, hace tiempo que estoy de excedencia, en concreto desde febrero de 2016.

En este año y medio he hecho y deshecho muchos presupuestos, he pedido consejo a amigas expertas que ya conocían eso de "hacer malabares" para llegar a final de mes, y hemos ido adaptándonos a nuestra situación económica de cada momento.

Hace algunas semanas, escribía en Lactapp precisamente sobre el derecho a pedir una excedencia, y daba las claves sobre este permiso, tan desconocido por algunas de nosotras, y que en mi caso, descubrí "milagrosamente" unos meses antes de tener que incorporarme a trabajar.

Tal vez te estás planteando si podrías pedirla, estás haciendo números, o ni siquiera se te ha pasado por la cabeza porque lo ves inviable económicamente. Lo ideal hubiera sido pensarlo con tiempo e  ir ahorrando para afrontar los meses de "escasez", pero no somos siempre tan previsores.




Te voy a contar cómo lo hicimos nosotros, cómo nos hemos organizado y cómo nos organizamos a día de hoy.

¿Puedo permitirme solicitar una excedencia?
Ésta es la primera pregunta que nos hicimos, y se trata simplemente de calcular si podríais vivir sin tu sueldo; si podríais afrontar los gastos mensuales (imprescindibles).
Hay que tener en cuenta que habría que eliminar como gastos aquellos asociados a tu trabajo, como pueden ser transporte, desayuno en la cafetería, comidas fuera de casa, etc.

¿Y si "no nos llega" sin mi sueldo?
Ese era nuestro caso. Papá Oso no trabajaba a jornada completa y sin mi sueldo era imposible llegar a final de mes. Así que nos planteamos varias opciones:

-Pedir un préstamo personal (banco): Igual te parece raro, pero es habitual que pidamos préstamos para comprarnos un coche, una casa, una televisión, un móvil, etc, etc. ¿Por qué no para quedarnos más tiempo con nuestros hijos? 
Nosotros ya estábamos pagando un préstamo personal que solicitamos para reformar nuestra casa y comprar muebles, así que era inasumible solicitar otro, pero tal vez pueda ser tu opción.
Nuestro préstamo lo gestionamos a través de ING (si eres cliente desde hace tiempo, prácticamente te lo conceden en el momento si cumples determinados requisitos), pero casi todas la entidades bancarias ofrecen este producto.
Descarta a ser posible los préstamos ofrecidos por financieras (se anuncia en la tele), ya que los intereses que cobran son muy muy muy elevados.
Un ejemplo de préstamo personal de ING: podríamos solicitar 6.000 € y pagarlos hasta en 84 meses (7 años) con una cuota de 94 € al mes, sin comisiones y pudiendo cancelar anticipadamente si quisiéramos.

-Pedir un préstamo (familia/amigos): Tal vez lo de pedir un préstamo a un banco no te convence, o por vuestras circunstancias no os lo conceden; pero es posible que tengas algún familiar o algún amigo con ahorros suficientes como para hacerte un préstamo. Si te da "cosilla", se puede constituir a través de un contrato y pagarle unos intereses, de modo que ambas partes salgáis ganando, y quede todo por escrito para evitar malentendidos (en internet hay modelos de contratos que puedes usar).

-Regalazo: Cuando estamos embarazadas suelen hacernos un montón de regalos, y, de hecho, es habitual que tengas tantísimas cosas para el bebé, que haya gente de tu entorno que no sepa ni qué regalarte. ¿Qué tal si se juntan, meten todo el dinero en una hucha y te regalan un tiempo de excedencia? Es muy probable que no puedas pedir mucho tiempo, pero algo ayuda, y además te da tiempo a pensar otras estrategias si quieres ampliarla.

-Vender, vender, vender: No somos conscientes de la cantidad de cosas que vamos acumulando, y por lo tanto tampoco del valor de esas cosas. Desde ropa, bolsos, móviles, libros, joyas, adornos, trastos para el bebé que no vamos a usar, etc, etc. Seguro que tienes un filón en tu armario y tu trastero y todavía no lo sabes. 
Wallapop ha sido nuestro gran aliado y entre Papá Oso y yo hemos vendido más de doscientas cosas, que oye, no nos han dado miles de euros, pero sí cientos, que para ir afrontando gastos vienen muy bien ;)




¿Cómo organizar el presupuesto mensual? Gastos imprescindibles
Salvo que vuestro otro sueldo sea muy potente, es más que probable que si te pides una excedencia, os toque vivir un poco apretados, así que es importante que nos centremos únicamente en los gastos imprescindibles. Si una vez cubiertos estos, os sobra algo, ¡fenomenal! 

-Alquiler/Hipoteca: Éste suele ser el más pesado y el que se come gran parte de nuestro presupuesto. ¿Habría posibilidad de cambiarse a un piso con un alquiler más bajo? ¿Tal vez ampliar el plazo de la hipoteca y reducir las cuotas mensuales? Son opciones que siempre nos podemos plantear.

-Comida: Éste concepto es muy variable. Depende mucho de la alimentación de la familia, número de miembros, cantidades que comemos, variedad, etc. Aquí no entran las comidas fuera de casa, ¿eh? ¡Que eso es un extra!

-Suministros: Las preciosas facturas, que tanto nos gusta recibir en nuestro buzón... También en este caso depende mucho tanto de la Comunidad Autónoma en la que vivas como del gasto que hagáis. Para ahorrar en suministros hay muchos consejos. Aquí os dejo algunos:
Agua caliente y calefacción, luz, agua y basuras, teléfonos e internet (éstas son nuestras facturas). También entraría aquí la comunidad, si tenéis que pagarla.

-Gasolina + transporte público: Ir andando o en bici es lo más barato, así que siempre que la situación lo permita, es la mejor opción. Tratar de llenar el depósito en gasolineras dónde el precio sea bajo y utilizar tarjetas o bonos de transporte con los que nos sale el viaje más barato, son opciones con las que reducir gastos.
En nuestro caso, el viaje en autobús cuesta 1,35 €, pero utilizando tarjeta con recarga sale por 0,70 €, merece la pena ¿no?

-Gastos bebé: Esta partida también es muy variable. Yo aquí incluía pañales y leche, pero también incluiríamos cualquier gasto mensual relacionado con nuestro bebé.
La lactancia materna supone un gran ahorro y para los pañales podemos buscar ofertas que siempre suele haber en hipermercados. Usar pañales de tela también supone un gran ahorro. 
En nuestro caso combinamos de tela y desechables.




-Gastos extra: En este caso los gastos extra dependerán en gran parte de nuestra cantidad de propiedades. Me refiero a seguros de hogar y vida, que suelen estar asociados a la propiedad de una vivienda, seguro de coche, IBI, impuesto del coche, etc. Si tenéis pagas extras tal vez podáis afrontarlos con éstas, sino habría que calcular el importe total y dividirlo entre 12 meses para ir ahorrando y poder pagarlos cuando llegue el momento.

-Extras:  Si después de todo lo anterior, te sobra algo de dinero, ¡enhorabuena! Puedes darte algún capricho, como apuntarte a alguna actividad, salir a comer por ahí o comprar algo de ropa.

Pues bien, en nuestro caso, cuando yo solicité la excedencia vivíamos con aproximadamente 1.500 €/ mes en Madrid capital, y éste era nuestro desglose de gastos:

-Hipoteca+préstamos: 690 €
-Suministros: 230 € (luz, gas-agua caliente y calefacción, agua, comunidad, teléfonos e internet)
-Gasolina y transporte: 30 €
-Comida: 300 €
-Pajarin: 100 €
-Extras: Matronatación Pajarin 46 €, comidas fuera 90 € y otros (pelo, papelería, regalos cumples) 40 €=176

Actualmente el presupuesto es similar, aunque nuestra situación económica ha mejorado y por eso he podido continuar de excedencia, sin necesidad de "ayudas".

-Alquiler: 575 €
-Suministros: 140-200 € (verano-invierno)
-Gasolina y transporte: 60 €
-Comida: 400 € (Pajarin come más y aquí incluímos las comidas fuera)
-Extras: 250 € (Matronatación Pajarin, actividades Papá Oso y mías, compras de regalos, "chuminadas" y esporádicamente algo de ropa).

Espero que te haya resultado útil la información y los cálculos. 
Me parecía interesante compartirlo por aquí, al igual que lo comparto con amigas y ellas conmigo  para ver que "sí se puede".



martes, 29 de agosto de 2017

Padres sin titulación

Septiembre se acerca y vuelvo al blog. 

A veces, para que algo fluya, hace falta parar, vivir, y que entonces las ideas florezcan.

Anoche, después de un día en familia (numerosa), un pensamiento se instaló en mi cabeza.

Si prácticamente para todo en esta vida necesitamos formación, títulos, incluso experiencia que avalen que somos capaces de desarrollar un trabajo concreto o que tenemos ciertas habilidades, ¿por qué ser padres lo dejamos en manos del destino? 

El "trabajo" más importante de nuestra vida es aquel en el que vamos improvisando, saltando obstáculos, chocándonos, equivocándonos una y otra vez. Y, ¿quién sufre las consecuencias? Nuestros hijos. Pero que más da, ¿son niños, no?

Sé que hay personas que cuando van a sacarse el carnet de conducir, la práctica la tienen dominada, porque alguien de su familia les ha enseñado previamente a conducir; pero aun así, necesitan aprobar parte teórica y práctica y obtener un título.

Cuando comienzas a trabajar en una empresa, es habitual que algún compañero te forme en el trabajo diario, así como que la propia empresa te ofrezca formación respecto a su forma de hacer las cosas. Obviamente no quieren que llegue alguien de fuera a "hacer lo que le de la gana" y a poner en peligro el buen nombre que han conseguido (de hecho, si lo haces, estás despedido).

Sin embargo, ser padres no requiere formación ni título, ¿para qué? Si eso sabe hacerlo cualquiera, ¿no?

Tal vez, la lógica de que no sea necesaria una formación previa para convertirse en padres, es que, hace muchos años, vivíamos en tribu. De hecho, es la forma natural de vivir del ser humano. Los niños son criados por la tribu, y todos los miembros contribuyen al bienestar y el crecimiento de estos. 

Vivir en tribu significa aprender de lo que ves y vives a diario a lo largo de toda tu vida. La crianza está tan integrada que es algo sencillo. Además cuentas con el apoyo y la ayuda inestimable del resto de miembros.




¿Pero cómo lo hacemos a día de hoy? Normalmente, y hablo de mí en concreto, no hemos visto criar a otros niños, ni a otras mujeres dar el pecho o dormir a sus hijos, ni cómo gestionar el descontrol emocional de los "famosos" dos años, entre otras cosas.

Entonces, ¿desde qué conocimientos criamos, desde qué experiencias? Nos escudamos en el instinto, ese que yo he nombrado más de una vez, y de lo que a día de hoy me retracto.

El ser humano es la única especie que no tiene instintos, tal vez sí intuición para hacer las cosas de determinada manera; pero ¿en serio dejamos la responsabilidad de criar a nuestros hijos en manos de nuestra intuición? Intuición que puede estar gobernada por lo que marca la sociedad y por nuestro estado emocional, tan variable a veces, que ni nosotros mismos somos capaces de entendernos.

Lo habitual es que, además de esa intuición condicionada, sea nuestra infancia la que nos guíe en el proceso de criar y educar a nuestros hijos, porque es normalmente nuestra única referencia, y total, no "hemos salido" tan mal, ¿no?

Y es precisamente cuando nos limitamos a nuestra infancia, a cómo nos educaron nuestros padres, cuando nos perdemos por el camino. Porque hay cosas que no nos cuadran o no tienen que ver con nuestra forma de ver la vida, pero, si no lo hago así, ¿cómo lo hago? ¡Si se ha hecho así toda la vida!

Es cierto que la mayoría de padres tratamos de acompañar a nuestros hijos de la mejor forma que sabemos y podemos; pero quedarnos en esto, hoy en día, es bastante limitante.




La cantidad de información a la que tenemos acceso, la infinidad de libros, charlas, talleres, páginas web, vídeos, etc., sobre crianza y educación, nos abren un océano inmenso en el que zambullirnos. Pero claro, hay que tener ganas de nadar, ganas de sumergirse hasta el fondo para localizar el precioso arrecife de coral, repleto de bancos de peces de colores y esquivar tiburones que con su pseudociencia pueden dejar una herida profunda en nuestros hijos (sí, hablo de Estivill entre otros).

El proceso de "desaprender" es un trabajo diario. Se trata de empoderarse como madre y padre teniendo la certeza de que es el amor el que mueve nuestras acciones y no "lo que hacían mis padres conmigo" o "lo que me ha dicho la vecina de mi prima".

Y sí, a veces da pereza nadar, y nos quedaríamos tomando el sol y dejándonos llevar por esa intuición o por esa reacción automática que "salta" ante el comportamiento de nuestros hijos. Pero, ¿de verdad es lo que quieres? 

Tenemos el trabajo más difícil del mundo. Los adultos del mañana están en nuestras manos y de nosotros depende su camino. Así, sin formación universitaria, ni prácticas ni título alguno.

Tú decides si merece la pena, ¿nos vemos en el fondo del mar?




martes, 18 de julio de 2017

PreaDOSlescencia: Días intensos.

Así estamos, de resaca post San Fermines, con una ola de calor que no se ha olvidado de nosotros esta vez, y viviendo días intensos.

Pajarin en menos de tres meses cumplirá dos años y ya hemos empezado a experimentar las "maravillosas" contradicciones y momentos "drama queen" tan característicos de esta edad.

"Es una edad maravillosa, disfrútala", nos dijo nuestra pediatra en la última revisión... Y sí, lo es, pero a la vez muuuy cansada. En definitiva, intensa, para lo bueno y para lo malo.

Es increíble ver cómo avanza, cómo se transforma de bebé a niño, cómo evoluciona cada día y nos sorprende con nuevas ocurrencias o palabras, cómo imita y aprende todo lo que le enseñamos. En fin, que nos salen corazoncitos por las orejas :)




Eso sí, la balanza se equilibra con los enfados, que son constantes y agotadores. El "NO!" sigue estando muy presente, añadido al "MÍ!! (yo) y "MÍO!". Absolutamente todo es suyo o para él.

Nuestras ideas no le suelen resultar muy apetecibles y nos lo hace saber con firmeza. Cambiarle el pañal, lavarle las manos o sentarle en la silla del coche pueden convertirse en auténticos dramas.  Y en esos momentos solo podemos respirar profundamente.



Si el momento lo permite y el volumen del llanto o gritos no es muy elevado, tratamos de ponernos a su altura y explicarle el por qué de esa situación, y que hay cosas que hay que hacer aunque no le parezcan bien, como por ejemplo montarse en la silla del coche. Ahí no cabe discusión, y sentimos mucho que se enfade, pero no existe opción.

Si se trata de asuntos que no dañan la integridad física ni mental de nadie, él incluido, tratamos de no entrar. Es decir, si vamos a comer, y él se niega y se enfada, optamos por que se quede jugando si lo prefiere, pero nosotros comemos (suele venir al momento, jeje).

Pero por supuesto, muchas situaciones nos superan. Todos estamos aprendiendo y tratando de encajar nuestras preferencias y caracteres, algo que no es nada fácil, sobre todo cuando no entiendes (ni entienden) tus emociones.

Cuando esto sucede, que suele ser al final del día (o no), cuando todos estamos cansados, con hambre y sin ganas de aguantar a nadie, trato de alejarme. Tomar algo de distancia y respirar, mientras le escucho gritar o protestar, me permite evitar el grito y la cara de "me tienes hasta el moño!".



Probablemente desde fuera pueda parecer que le ignoro y que soy una "mala madre", pero es mi forma de contener mi rabieta, de evitar ponerme a su altura, y que los dos seamos niños que no controlan sus emociones. Ese no es mi papel ahora. Así que cuando soy capaz de posicionarme como adulta le atiendo como debo hacerlo, como creo que se merece, y lo mejor que puedo dentro de mis limitaciones y mis aprendizajes pendientes de desaprendizaje.

Y lo más importante, que esto, como todo, pasará ;)






martes, 11 de julio de 2017

San Fermín apto para niños

Aún quedan 4 días para que terminen, pero me quería adelantar por si a alguien puede servirle esta información para disfrutar lo que queda, y sino para que os lo apuntéis para el año que viene.

San Fermín nunca me ha llamado la atención, de hecho me generaba bastante rechazo. Habría tenido oportunidad de venir casi cada año (como he comentado alguna vez, mi padre es de Navarra y tengo familia y amigas en Pamplona), pero me daba tal pereza el mogollón y la fiesta continua, que nunca me lo llegue a plantear.

He de reconocer que este año, incluso viviendo aquí, me lo planteaba a medias. No pensaba acercarme al centro hasta el lunes, pasados los cuatro primeros días en los que más gente hay. 

Pero una vez más, la vida me recuerda que los prejuicios son solo eso, juicios previos sin conocer la realidad del asunto en cuestión.

Si pienso en lo que significaba hasta ahora San Fermín para mi, podría ser algo así: alcohol, aglomeración, toros, "guiris", desfase, robos, violaciones, etc, etc. Todo en una misma línea, y muy positivo, ¿verdad? Al fin y al cabo es lo que nos venden mayoritariamente los medios de comunicación, ¿no? Es lo que da morbo, lo que genera polémica,...

Pues bien, la realidad es bien distinta, y aunque todo aquello que yo consideraba de los San Fermines también existe, no es lo único, de hecho es solo una pequeña parte. 

Tú decides como vivir la fiesta, y es posible hacerlo sin toros y sin alcohol (bueno, una cervecilla me he tomado :) ).


San Fermin es una fiesta de interés internacional y Pamplona se prepara para ello: servicios de limpieza, policía, baños portátiles, villavesas (autobuses), entre otra cosas, se refuerzan pensando en una población que se multiplica por cinco en estos días.
Existen páginas webs con toda la información y aplicaciones para el móvil geniales para enterarte de todo:












Pero lo que quiero destacar es lo más importante que hemos vivido en estos primeros San Fermines como familia: ¡San Fermín es apto para niños!



De hecho es un planazo para niños. Existen espacios exclusivos para disfrutar con ellos todo el día, gratuitos y con actividades diversas. 
Zonas como "¡Menuda Fiesta!" en la Plaza de la Libertad con hinchables, arenero, coches para los más peques, futbolines, casetas de juegos, etc; y el maravilloso Birjolastu de la Compañía PAI y la Fundación ECODES en el Parque de la Taconera; un espacio chulísimo creado con materiales reciclados del que pueden disfrutar bebés y niños más grandes. Está dividido en varias áreas con distintas temáticas: música, circo, cocina, embarcadero, etc. Lo que más nos ha gustado de momento :)









Además, por supuesto, la comparsa de Gigantes y Cabezudos que recorre a diario las calles de Pamplona y las actuaciones y exhibiciones de música y baile que también hay cada día en diferentes puntos.





Si vienes de fuera y quieres huir del jaleo del centro, siempre puedes alojarte en barrios o pueblos a las afueras y desplazarte en villavesa al centro para disfrutar de la fiesta.

Desde nuestra experiencia, el mogollón no lo es tanto, en lo que a actividades de niños se refiere. Obviamente habrá horas punta (que a nosotros no nos han coincidido), pero se puede sobrellevar. 

Eso sí, por las mañanas, hasta que pasan los servicios de limpieza, la ciudad huele a alcohol y a "pis", y es frecuente cruzarse con los que van de vuelta "haciendo eses". 

Si tus prejuicios son los que te impiden disfrutar de San Fermín, trata de derribarlos, probablemente te sorprendas.

martes, 4 de julio de 2017

Primeras veces: de camping con Pajarin

Ya estoy de vuelta. Vacaciones merecidas (y cortas) que ya han terminado. Es decir, cuando casi nadie se ha ido todavía de vacaciones, nosotros ya hace más de una semana que hemos vuelto... En fin, alguna escapada seguro que cae, que queda mucho verano por delante.

Como ya adelanté en el anterior post, nos estrenábamos de camping con Pajarin. Bueno, yo me estrenaba de camping en general (ya era hora de probar).

El destino elegido fue el País Vasco, tanto por cercanía (lo preferíamos al ir con tres peques de menos de tres años), paisajes, playas y un buen número de campings repartidos por toda la costa.

Compartimos vacaciones (y tienda) con "mi alma gemela" y familia, lo que nos permitió compartir gastos, aventuras y tareas. El concierto nocturno para que se durmieran los tres pequeños es un momento para recordar :)




La idea inicial era dormir fuera nueve noches, que finalmente se redujeron a siete. Es lo bueno de irte de camping, que puedes ir ampliando o reduciendo la estancia según las circunstancias del momento.

Nuestro primer destino fue el Camping de Orio, muy cerca de Zarautz. El ambiente era muy tranquilo y la mayor parte de nuestros vecinos eran alemanes, daneses y demás nórdicos jubilados con sus autocaravanas.
  • Pocas sombras y mucha luz nocturna (farolas de leds) que impedía distinguir si había amanecido o no.
  • Buenas instalaciones (tienen bañeras para bebés, algo muy cómodo para bañar a los peques).
  • El primer día me quemé la espalda cual guiri (así me mimetizaba con el ambiente) con una tarde de cielo nublado y una camiseta de tirantes normal y corriente. Algo que arrastré todas las vacaciones (¡una gracia!)
  • Estuvimos tres noches, de las cuales nos llovió dos. Resultado: tienda, sacos y colchones mojados; recoger lloviendo y niños felices con botas de agua retozando en el barro.
  • Valoración general: regular. Tuvimos algún encontronazo con el personal y finalmente nos cobraron más de lo que nos explicaron cuando llegamos.

Desde Orio fuimos hasta el Camping Sopelana, casi en la frontera con Cantabria y cercano a Bilbao. Perfecto para visitar varios puntos que nos interesaban.
  • Personal muy amable, tratando de facilitarnos la estancia en todo momento. Buen precio!
  • Más sombras aunque instalaciones más viejas. Las duchas funcionaban regular, la lavadora estaba estropeada y no tienen bañeras para bebés.
  • Piscina chula (pequeña y grande) , con zona de césped, merenderos y un bar con muy buena pinta, aunque nada de sombra, lo que supone un gasto importante de crema y no poder permanecer demasiado tiempo a determinadas horas.
  • En este camping estuvimos cuatro noches, de las cuales dos dormimos en el suelo: la primera se nos pinchó el colchón, y la segunda (con colchón nuevo comprado en Decathlon-un punto a tener en cuenta que estuviera tan cerca-) no debimos cerrar bien la válvula y se nos desinfló.
  • La última noche, para despedirnos, casi salimos volando. Lluvia y viento agitaban la tienda mientras los peques dormían y los padres pensábamos alternativas para huir antes de que nos arrastrara el huracán. Finalmente las nubes se fueron y todo quedó en una aventura más que sumar a los días de camping.
  • La cercanía al metro nos permitió visitar Bilbao sin necesidad de llevar coche. Un viaje largo, pero más económico que pagar parking.



Desde nuestros dos campamentos base pudimos visitar:

-Zarautz: super día de playa improvisado y comida en el paseo marítimo, siestas en carro y mochilas y helado artesano de merienda.

-Cabárceno: día de llovizna, perfecto para no morir de calor, y cierta decepción por la situación de algunos animales.




-San Juan de Gaztelugatxe: la muerte a pellizcos es hacer el recorrido a las 13.30h de la tarde con una solana y 35 grados impropios de la zona. Vistas espectaculares.






-Bilbao: sorprendente, acogedora y muy bonita (pese a los 42 grados que marcaba el termómetro).

-El Bosque de Oma: Increíble y muy recomendable.



-Mundaka: preciosa playa de aguas tranquilas y cristalinas, perfecta para ir con peques.




Pues bien, una vez resumida la estancia y teniendo en cuenta;

mi espalda quemada que no me dejaba dormir las primeras noches y los últimos días se pelaba cual lagarto;

la mala calidad de la tienda, cuyo fabricante aseguraba que soportaba agüaceros y no resistió el chirimiri de Euskadi (ya está devuelta a Amazon);

el colchón pinchado y la torpeza hinchando el segundo;

las decenas de veces de sacar y meter cosas en la tienda y el coche (mañanas y noches);

las "no siestas" de Pajarin, que solo admitía en el coche y que duraban lo que durase el trayecto;

los desayunos, comidas y cenas cocinados con mucho amor y niños hambrientos que reclamaban su ración;

nuestro coche que el último día no quería arrancar y a punto estuvimos de que la grúa nos remolcara;

la capacidad de disfrutar de Pajarin, con sueño, con lluvia, con sol, en la playa o la piscina, pintando a  todas horas y enseñándonos a disfrutar de la vida; ...

... reconozco que el camping no es lo mío.
Bueno, más bien, no es mi primera opción con nuestras circunstancias actuales.
Siendo sincera, es muy cansado. Sí, lo sé, las vacaciones con niñ@s son cansadas, pero ir de camping añade tareas y "complica" otras que en la comodidad de tu casa no cuestan tanto. Si a eso añadimos que sueles descansar menos tanto por la superficie en la que duermes, como porque las horas de luz acortan el sueño de los peques,... Pues eso, la energía disminuye.




Que no digo yo que no me vaya a ir de camping nunca más. Con niños más grandes, o sin ellos, me parece una buena opción, y para escapadas de fin de semana también.
Sin embargo, de momento, lo descartamos. Volvimos bastante más cansados y con un bolsón tremendo de ropa sucia. Pero, oye, había que probar para poder valorar.
Y sí, Pajarin disfrutó mucho, pero si algo he aprendido en este tiempo, es a tratar de equilibrar necesidades.

Nuestra energía, nuestro estado de ánimo le afecta directamente, así que seguro que si todos disfrutamos, él lo hará también.

Es un "disfrutón"!





martes, 13 de junio de 2017

Merecidas vacaciones

¡Sí! ¡Que nos vamos!

Pues eso, que nos vamos de vacaciones y dejo el blog descansando un par de semanas, que se lo merece (y yo también).

Va a ser mi primer camping (¡ya es hora!), y seguro que la aventura dará como mínimo para un post.

Puedes seguir nuestras andanzas por Instagram, que si la batería y la conexión lo permiten, me iré asomando por allí.

¡Hasta pronto!